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| Entrevista
realizada por Julia García Rafols a Luis Lucio. Enero,
2.001. |
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| Luis
Lucio, juicio al P.R.E. |
-
Como jinete experimentado en Doma Clásica, ¿Cómo ves el
tema del caballo español?
- El caballo español ha pasado en los últimos años de ser
una incógnita, una iniciativa valiente, a ser un enorºme
exponente. En los últimos cinco años se ha demostrado a
nivel europeo y mundial la capacidad brillante que tiene
el PRE para participar en doma clásica. Es un éxito, tanto
para el caballo como para el sector ganadero que, gracias
a ello, ha redescubierto un nuevo mercado donde puede criar
con optimismo y vender sus productos y, además, para todos
los practicantes de la equitación y el deporte que pueden
obtener caballos en nuestro país con todas las facilidades
que eso conlleva, y que son susceptibles de llegar al más
alto nivel. Por todo ello, mi opinión es muy positiva.
- ¿Cómo puedes explicarnos el cambio
tan radical que ha sucedido desde hace cinco años: no se
conocía el caballo español, era mal visto en las pistas
de competición extranjeras..., a la gran aceptación que
tiene hoy?
- Creo que el cambio no ha sido porque los caballos que
ahora tenemos sean diferentes a los que teníamos. La ganadería
es algo que conlleva una gran dificultad dentro de la actividad,
y es prácticamente impensable cambiar los patrones de una
raza en cinco años. El gran cambio ha sido porque el país
ha puesto los medios para mimar a esos caballos, entrenarlos
más adecuadamente, montarlos más correctamente y presentarlos
a Europa y al mundo de la competición de una manera adecuada.
Yo creo que ese ha sido el gran cambio, que explica por
qué el caballo se encuentra ahora en una posición tan diferente
a la que se encontraba hace cinco o seis años. ¿Cuáles han
sido las claves de ese éxito? Pues, sin ninguna duda, las
iniciativas de los organismos que han tenido la responsabilidad
durante los primeros años a través de la Federación Hipica
Española, las iniciativas que gracias a la Real Escuela
y a Alvaro Domécq se tomaron para facilitar la utilización
de esos caballos y, luego el lanzamiento a nivel europeo,
tanto de los caballos como de sus jinetes, así como de los
responsables de la comisión de la FHE de Doma Clásica a
través de Rosa Fradera, han tenido el acierto de educar
la vista y el gusto de los jueces internacionales hacia
nuestros caballos. Si bien es verdad que esa labor ha sido
sin duda viable, gracias a que los caballos han presentado
un trabajo adecuado y, ese trabajo ha sido logrado gracias
a la labor de los jinetes y de los entrenadores internacionales,
también ha existido una enorme labor muy importante y meritoria
a nivel de política de jueces a través del contacto con
ellos, que han conocido nuestro país, han recorrido toda
nuestra geografía, han conocido nuestra raza, cómo los criamos,
cómo se educan, y eso les ha hecho tener un cariño y un
conocimiento de nuestro caballo que facilita mucho los resultados
que se están obteniendo.
- ¿A nivel morfológico, en tu opinión
como juez crees que estos concursos influyen en algo para
que el ganadero busque una directriz en la cría?
- Los Concursos Morfológicos deberían cumplir una labor
muy importante, primero contrastar la calidad de los ejemplares
que se presentan y segundo, servir de ejemplo y de guía,
tanto a los ganaderos como a los aficionados a la hora de
conseguir el mejor ejemplar. Esos objetivos se van cumpliendo
dentro de lo que cabe, porque los concursos se realizan,
los ejemplares van y obtienen unas clasificaciones y unos
resultados. Lo que es verdad es que, si bien desde hace
unos años hasta ahora el caballo español ha tenido un cambio
trascendental en cuanto su faceta deportiva, la estructura
morfológica, el baremo de los concursos morfológicos y la
filosofía de las competiciones morfológicas, no ha hecho
un cambio proporcional al que ha sufrido el mercado y el
propio caballo español. Me refiero al área de valoración
funcional, el criterio funcional, es decir, la inclusión
en las puntuaciones de los caballos españoles en los concursos
morfológicos de su faceta funcional es muy reciente, no
tiene más de cuatro o cinco años. Esos criterios de valoración
funcional no han tenido ningún cambio desde que se crearon.
Se crearon con una legislación muy ambigua, que deja los
criterios de juicio totalmente a disposición de la subjetividad
del juez, y esas líneas generales que se marcaron en su
momento no se han variado, con lo cual estamos aplicando
ahora los jueces unos criterios tan poco definidos que dan
para cualquier cosa. Eso en primer lugar y, en segundo lugar
el hecho de que el área funcional es un área tan específica
y tan compleja que quizás necesitarías, sin duda, el hecho
de que todo el colectivo de jueces recibiera un fuerte reciclaje
al respecto, para que sus juicios estuvieran realmente a
la altura de lo que el mercado y el caballo español están
demandando hoy en día.
- ¿Entonces podríamos decir que el
tema de la funcionalidad del PRE no tiene el peso suficiente
a la hora de valorar a un animal?
- El peso sí que lo tiene, porque de alguna manera se ha
conseguido con una distribución en tantos por ciento, el
hecho de que el cómputo final no desvirtúe mucho la faceta
de belleza y estética que debe tener un caballo español.
Por ello se ha conseguido y se ha consensuado, cosa que
a mí no me parece mal, el hecho de que el 75% sea la nota
morfológica que es un juicio de la pureza a nivel zootécnico
del ejemplar, juzgado en sus diferentes zonas morfológicas
además de los aires también de la mano, y el otro 25% de
la nota final sea el criterio funcional, que se analiza
a través de una prueba con el caballo montado. Lo que critico
quizás no es el tanto por ciento, sino que los criterios
que se utilizan para valorar ese 25% funcional no están
definidos con claridad y en ellos cabe casi todo.
- ¿Entonces esa funcionalidad queda
coja a la hora de remitir al caballo hacia las competiciones
deportivas?
- Sin dudad esa funcionalidad no es suficiente, tanto a
la hora de dar un criterio para saber si el caballo es el
adecuado para la competición, como para marcar un norte
a los ganaderos que sepan cuál es la línea funcional que
tienen que seguir, como al espectador, al posible comprador,
cliente o aficionado que va a buscar un caballo funcional
y pretende llevarse el mejor, y quizá el que gana no es
el mejor. ¿Por qué? Quizá porque el reglamento es ambiguo,
hay una confusión entre nivel de entrenamiento y capacidad
funcional del caballo, son elementos que se entrecruzan,
los jueces somos tímidos a la hora de puntuar un caballo
que realiza un magnífico trabajo porque tenemos la duda
de que quizás estamos valorando el adiestramiento y no el
caballo .Se pretende desvincular la calidad del caballo
con la calidad de su adiestramiento, y con el tiempo nos
daremos cuenta que eso es impensable. Primero, los caballos
deberían llegar a la competición con un nivel de entrenamiento
óptimo y, segundo, se debería valorar cómo andan, cómo trabajan,
cómo trotan y cómo galopan, y qué faceta funcional nos muestran.
No nos la podemos imaginar, no podemos decir "como esté
caballo está montado por un jinete poco experto, hemos de
imaginar que va peor porque está peor montado". No, si ese
caballo va peor, es peor ., El rasero debe ser igual para
todos. No podemos hacer ese agravio comparativo entre los
caballos presentados con más entrenamiento y con menos,
por eso es complejo.
-Tú eres jinete en activo, juez de doma clásica y juez de
morfológico ¿Qué carencia de formación tienen, bajo tu criterio,
los jueces de Concursos Morfológicos?
- Los jueces de Concursos Morfológicos, de cuyo colectivo
estoy muy orgulloso de ser miembro, son expertos en la historia
, en la conformación, en los rasgos que marcan las características
más típicas y más determinadas de la raza de nuestro caballo.
Sin embargo, como es lógico, no han tenido una formación
en estas áreas, que son totalmente nuevas. Piensa que han
aparecido hace cinco o seis años en la ficha de los concursos
morfológicos palabras como paso y trote, que antes no existían,
y que antes se reflejaban en el apartado movimientos y elevaciones.
Y esos jueces puntuaban lo que hoy en día denominamos aires
en esta ficha. ¿Y que era movimientos y elevaciónes? ¿cuál
era el caballo que ob tenía más puntos, el que más elevaba
....? Era confuso. Ahora estamos entrando en un mundo en
el que el sector que nos rodea es más experto y, por el
contrario los jueces no hemos recibido la formación específica
sobre esta área. Yo creo que esa es la gran carencia que
tenemos. Por eso existen problemas, hay dudas, quejas y
malestar en el sector por esa falta de precisión y rigurosidad
en el juicio de la faceta funcional.
- ¿Ves una salida? Porque hace unos años esa carencia también
la tenían los jueces de Doma Clásica, y parece que hoy en
día ese aspecto está superándose un poco.
- Sí, realmente el ejemplo que pones es muy oportuno. Sin
duda hemos vivido el gran cambio que ha tenido el colectivo
de jueces de doma en nuestro país, por lo menos algunos
de ellos que son los más representativos, son realmente
expertos. ¿Cómo se ha conseguido? Es simple, con formación
y con reciclaje, acudiendo a las fuentes donde está el saber,
la técnica y la experiencia. Durante una serie de años,
cosa que ahora echo en falta, se llevó a cabo una política
importantísima de jueces extranjeros de primera línea mundial
en el mundo de la doma, y venían habitualmente a todas las
competiciones de nivel, cosa que se sigue haciendo. Pero
luego también venían a hacer reciclaje, y teníamos contacto
constante con la opinión de los expertos que estaban en
el top de la competición cada día. Habría que hacer lo mismo
con el mundo del caballo español, tendríamos que acudir
donde estén los expertos, que los tenemos en España y que
el colectivo de jueces morfológicos estudiara a fondo las
facetas de movimiento, de biomecánica, de características
de los aires, de cualidades y analizaran las cuestiones
de equilibrio, de ritmo, de amplitud, de suspensión, de
movilidad..... Todos los elementos que hacen un cómputo
que permitan a este juez, que ya es un experto en morfología,
decir "ése es el mejor caballo funcional que estoy viendo
en la prueba".
- Por lo que me estás diciendo, podríamos
concluir en que el problema del caballo español es que hoy
en día se le acepta como un animal apto para la competición,
mientras que hace unos años no y estos jueces no han evolucionado.
¿El contacto con el mundo del deporte beneficiaría también
a nivel ganadero y a nivel producto?
- Sin duda, pero sería cruel decir que no han evolucionado,
todos lo hemos hecho, lo que pasa es que la evolución no
ha sido proporcional a la evolución galopante que ha tenido
el caballo español en el mundo de la competición. Entonces,
entiendo que es un cambio difícil porque estamos hablando
de una evolución realmente muy especial la que ha sufrido
el caballo. Por tanto habría que ayudar, suplementar esa
evolución para que todos seamos más expertos,. Se han hecho
Seminarios de funcionalidad a través de Cría caballar en
algún caso, pero no han sido suficientes, sólo se han hecho
en ocasiones puntuales alguno de ellos. Esta es un área
en la que hay que insistir para que consigamos una mejora
sustancial en los conocimientos y en el criterio, sobre
todo porque el sector nos lo está demandando.
- Cara al ganadero, como juez ¿qué
consejo darías para mejora un producto que ahora llega a
las Olimpiadas y a Mundiales?
- Yo creo que el ganadero tiene que ser" lo mejor ganadero
que pueda" , y eso es difícil. Las cuestiones de cría, selección
y genética son suficientemente complejas como para que yo
no entre en ellas . Ahora, respecto a las cualidades funcionales,
los ganaderos tienen que asesorarse, tienen que poner sus
caballos en manos de jinetes con experiencia, tienen que
acudir a través de sus asociaciones a cursos, u organizar
seminarios en los que conozcan a través de los expertos
o de los propios jueces, las cualidades que tiene que tener
un caballo español para ser un caballo óptimo para la competición.
Tienen que ser más conocedores de la mecánica de sus aires,
acercarse un poco más al mundo de la competición. Es decir,
crear iniciativas a través del sector ganadero, de sus organismos
y asociaciones, (...somos el país que más asociaciones tiene
del mundo), foros en los cuales se pueda investigar, perfeccionar
y aprender al respecto de esa área. Porque sin duda es una
asignatura que, si se puede llevar adelante con éxito, les
va a dar unos beneficios tanto en satisfacciones como en
dinero importantes.
- ¿Crees que realmente está superado
el tópico del caballo español como caballo bonito, hacia
un caballo español como caballo deportivo y rentable con
éxito?
- Ni está ni creo que tenga que estarlo. E l sector que
demanda el caballo español es tan amplio, que no tenemos
por qué reducirlo. Sigue habiendo un sector enorme, tanto
en nuestro país como fuera de nuestra fronteras, que busca
un caballo exclusivamente bello. ¿Y por qué no? Tienen que
seguir encontrándolo. Ahora, si conseguimos que ,además
de cultivar la belleza -aunque sabemos que algunos ejemplares
nacen de por si bellos sin medios funcionales- logramos
ejemplares funcionales tendremos mucho más éxito. Lo que
sí que es verdad es que hay más conocimiento y mucho más
nivel de información, y lo que hace unos años por la simple
presencia, estética y belleza ya era un campeón, hoy en
día se le exige un poco más. Queremos que ande, que trote
y que tenga una conformación con la cual nos imaginemos
que un jinete va a poder hacer su trabajo, y que luego ,
cuando nos lo enseñen montado, siga andando, trotando y
galopando adecuadamente. En fin, queremos más de lo que
se quería antes.
- Tú como jinete tendrás ahora entre
manos más de un caballo español ¿Cuál es tu ritmo de trabajo?
¿En qué te satisface más un español o un caballo de otra
raza?
- Bueno, los ejemplares son muy variados. Cada ejemplar
de cualquier raza es un mundo, si bien es verdad que cada
raza tiene unos rasgos característicos. Si te refieres a
los del caballo español, lo primero que digo siempre y que
nunca debemos perder es el magnífico carácter. Eso es lo
que hace extraordinario a nuestro caballo, y le hace capaz
de , aún en casos con unos medios discretos , conseguir
grandes resultados, En segundo lugar y a nivel técnico,
habría que resaltar su inmediatez en la respuesta, es un
caballo que tiene ganas de hacer las cosas y no requiere
grandes esfuerzos por parte del jinete, hace posible una
equitación cómoda. Pero por otra parte esa comodidad no
tiene que interpretarse como sencillez técnica, porque el
caballo español necesita que el jinete sea muy cuidadoso
en las cuestiones de ritmo, de armonía, de estabilidad en
los aires y de contacto en la mano, porque naturalmente
no lo tiene. Paralelamente a esto, la otra gran virtud al
margen del carácter, estaría en su capacidad de reunión.
Son caballos que tienen una magnífica facilidad para adoptar
posiciones en las que todo el peso esté sobre los pies,
y eso facilita todos los ejercicios de altísimo nivel que
en el Gran Premio, que hoy en día es la reprise de máxima
dificultad, tienen un tanto por ciento importantísimo en
las notas. Hasta un 30 o un 40% de las notas que se ponen
radican en esos ejercicios de máxima reunión. Si a esto
le sumas que esa misma capacidad de adoptar posturas la
tienen que manifestar haciendo piruetas al galope y otros
ejercicios de reunión, hace que sea un caballo muy útil
para ello y que la facilidad de reunión sea una gran virtud.
- ¿Cuál es el talón de Aquiles del
caballo español?
- Bueno, respecto a los aires, yo siempre he dicho que el
gran desconocido del caballo español ha sido su galope.
Durante muchos años también el paso, porque de hecho tenemos
la tradición y una gran "cultura del trote", . Siempre hemos
visto los caballos españoles de la mano, trotando, y queríamos
que trotaran así .. De hecho los aires que se juzgaban se
denominaban "movimientos y elevaciones", porque se quería
buscar un caballo con el cuello alto y las manos muy arriba,
eso era "trote puro". Desde hace unos años, cuando se incluyó
el paso en las puntuaciones morfológicas, hemos empezado
a aprender que los caballos tenían que bajar el cuello,
que debían estirarlo, sino no podían tranquear al paso,
y hemos ido cultivando el aire de paso. Hoy ya buscamos
la calidad de ese difícil aire pero la rémora de no haberlo
cultivado durante años la estamos pagando.. Nuestros ejemplares
andan discretamente. Y como dicen los expertos, el paso
está muy cerca del galope, y como nuestros caballos andan
discretamente , a menudo también el galope lo tienen discreto.
La única diferencia es que , aunque el paso tiene coeficiente
doble en las pruebas de doma, no deja de ser nada más que
un aire básico en el que prácticamente no se hacen ejercicios,
porque las piruetas al paso son fáciles para nuestro caballo
cuando se reúne. Sin embargo, el galope es un aire importantísimo,
en el que hay que hacer series de cambios, piruetas, alargarlo
y reunirlo... y, eso le sigue costando mucho a nuestro caballo,
creo que ese es el talón de Aquiles, los aires del paso
y del galope, no el trote.
- ¿Podríamos encontrar alguna mejora
genética, o es puramente educativa?
- Para mejorar el paso y el galope, yo creo que es totalmente
genético. El trabajo de un buen entrenamiento puede mejorar
muchas cosas, aunque también las puede empeorar, porque
hemos visto con facilidad como los caballos de esta raza
tienen una capacidad enorme para adecuarse a las exigencias,
sean buenas o malas y entonces pierden el paso enseguida.
Pero el entrenamiento no puede suplir totalmente un aire
defectuoso genéticamente heredado, .Si los padres andan
mal al paso y galopan mal, esto es muy hereditario. Ahí
sí que entra la necesidad de una mejora en la información
y el conocimiento. Si el ganadero es experto y ve que su
caballo en casa casi no anda, que no se cubre la huella,
que prácticamente no tiene movilidad , que el galope es
discreto, lleva los pies juntos, tiene dificultad para recorrer
terreno, ese no es el ejemplar ideal para cubrir. Yo creo
que ahí hay más una responsabilidad genética que una responsabilidad
de trabajo y manejo. Ahora bien , una vez que el caballo
ha nacido, se ha criado lo mejor que se ha podido y lo tenemos
en nuestras cuadras, lo intentaremos entrenar lo mejor posible.
- Un consejo para los ganaderos
- La actividad de ganadero es dura, cara , y difícil. Es
un mundo complejo en el que hay una enorme competencia porque
hoy en día, hay casi más ganaderos que caballos. Mi consejo
sería que intenten hacer las cosas bien, que críen lo mejor
que puedan, que se hagan expertos en lo que es un caballo
español y en su cría, y que tengan fe y optimismo en que
si crían bien, van a tener muchas satisfacciones obteniendo
magníficos ejemplares, de gran belleza y con una comercialización
rentable.
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de 2002.
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